Junto con los hidratos de carbono y las grasas, la proteína es uno de los tres macronutrientes que necesitamos en mayor cantidad. Pero su papel principal no es dar energía rápida, sino construir y mantener: forma parte de los músculos, la piel, las enzimas, los anticuerpos y muchas hormonas.
Por eso la falta de proteína no se nota de un día para otro, sino con el tiempo: menos masa muscular, una recuperación más lenta o más hambre entre comidas.
Cuánta proteína necesitas
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) fija la ingesta de referencia para un adulto sano en 0,83 g de proteína por kilo de peso al día, unos 58 g para una persona de 70 kg. La propia EFSA indica que las personas activas consumen habitualmente, y de forma segura, hasta el doble de esa cantidad dentro de una dieta variada.
Repartirla también cuenta
Muchas personas comen poca proteína en el desayuno y casi toda en la cena. Repartirla entre las tres comidas ayuda a aprovecharla mejor, algo especialmente útil si haces deporte, si eres una persona mayor o si quieres conservar tu masa muscular con los años.
Ideas para sumar proteína sin complicarte
- Desayuno: dos rebanadas de The Original Protein Bread (62 g) aportan 17 g de proteína. Con un huevo, superas los 20 g.
- Almuerzo: un Wrap Low Carb aporta 7,2 g de proteína por tortilla. Rellénalo de pollo, atún o legumbres.
- Merienda: un Protein Chocolate Muffin, con un 20 % de proteínas.
- Cena: una pizza casera con nuestra Mezcla de Pizza proteica.
Proteína animal y vegetal
Las dos tienen sitio en una dieta equilibrada. Cada vez es más habitual combinarlas o enriquecer alimentos cotidianos con proteína de soja, guisante o trigo, como hacemos en nuestros panes. El pan, que tradicionalmente aporta sobre todo hidratos de carbono, puede convertirse así en una buena fuente de proteína sin dejar de ser pan.
Las proteínas contribuyen a conservar y aumentar la masa muscular, dentro de una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable.




